Actividad de team building musical y participativa, donde los participantes crean ritmos colectivos utilizando balones de baloncesto. Mediante dinámicas de grupo, la música se convierte en una herramienta para fomentar la cohesión, la comunicación y el trabajo en equipo. Al inicio, se realizan ejercicios para conocer al grupo y romper el hielo, seguido de prácticas rítmicas en círculo que evolucionan hasta una interpretación conjunta. La actividad puede incluir una actuación musical con profesionales. Además, se puede personalizar para centrarse en la cohesión, el liderazgo o el diagnóstico de habilidades del equipo.
Objetivos:
- Fomentar el trabajo en equipo.
- Mejorar la comunicación interna.
- Desarrollo del liderazgo.
- Potenciar la confianza mutua.
- Resolución de conflictos.
