El Círculo de percusión es una experiencia interactiva en la que todos los participantes disponen de instrumentos de percusión y crean música conjuntamente bajo la guía de un facilitador. No se requieren conocimientos musicales previos. La actividad comienza con dinámicas de ice-breaker y continúa con ejercicios musicales variados que fomentan la cohesión, el respeto y la comunicación dentro del equipo. A través de la percusión corporal y el uso de instrumentos como djembés, goliats, shakers y güiros, los participantes experimentan la importancia de la escucha activa y la sincronización colectiva.
El Círculo de percusión es una experiencia interactiva en la que todos los participantes disponen de instrumentos de percusión y crean música conjuntamente bajo la guía de un facilitador. No se requieren conocimientos musicales previos. La actividad comienza con dinámicas de ice-breaker y continúa con ejercicios musicales variados que fomentan la cohesión, el respeto y la comunicación dentro del equipo. A través de la percusión corporal y el uso de instrumentos como djembés, goliats, shakers y güiros, los participantes experimentan la importancia de la escucha activa y la sincronización colectiva.
Objetivos:
Mejorar la cohesión del equipo.
Desinhibirse y divertirse con los compañeros.
Descubrir las capacidades rítmicas individuales.
Potenciar la comunicación y el respeto.
Día 1
Sentados en sillas y en círculos concéntricos, cada participante dispondrá de una silla y en cada una habrá un instrumento musical: djembes, goliats, badies, claves, shakers, güiros, soundshapes. El facilitador conducirá el grupo empezando por ice-breakers y siguiendo con dinámicas musicales variadas, divertidas y dinámicas que cohesionarán al grupo. Se utilizarán dinámicas de voz, percusión corporal y música para transmitir los mensajes acordados con el grupo.
Grupos de empresa, entidades y asociaciones que deseen mejorar las relaciones internas y fortalecer los vínculos personales y profesionales a través de una experiencia musical colectiva. Adecuado tanto para grupos que llevan tiempo trabajando juntos como para aquellos que inician nuevos proyectos.
¿Quién la hace?
La actividad está conducida por un facilitador experto en dinámicas musicales colectivas. El facilitador guía al grupo desde los primeros ejercicios para romper el hielo hasta la creación conjunta de ritmos, adaptando el nivel de dificultad según las características del grupo. Su función es asegurar que todos los participantes se sientan cómodos, participen activamente y disfruten de la experiencia, promoviendo el respeto, la confianza y la cohesión a través de la música.